Guardman está impulsando una nueva forma de entender la seguridad electrónica en 2026, donde la integración entre tecnología física y digital deja atrás los sistemas tradicionales para dar lugar a ecosistemas inteligentes, predictivos y completamente conectados. En diálogo con InfoSeguridad, Gustavo García, Director de Tecnología de la compañía, explica cómo esta transformación ya es una realidad.
Guardman y el paso de sistemas a ecosistemas inteligentes
—¿Cómo describís el momento actual de la seguridad electrónica?
Estamos en un punto de inflexión. La diferencia entre “un edificio con cámaras” y un “ecosistema vivo y protegido” prácticamente desapareció. Hoy ya no instalamos sistemas aislados, sino que diseñamos entornos donde la seguridad física y digital funcionan como un todo.
En Guardman entendemos que la seguridad dejó de ser un conjunto de dispositivos para convertirse en una capa invisible que permite que la vida y los negocios fluyan sin interrupciones.

Guardman impulsa la seguridad predictiva con inteligencia artificial
—¿Cuál es el cambio más importante que ves en 2026?
El gran cambio es el paso de lo reactivo a lo predictivo. Gracias al Edge Computing y la inteligencia artificial, los sistemas ya no solo registran lo que pasa, sino que interpretan contextos.
Hoy una cámara puede diferenciar entre un repartidor habitual y alguien con un comportamiento sospechoso. Incluso podemos anticiparnos a fallas técnicas: si una cerradura empieza a presentar fricción, el sistema lo detecta antes de que falle.
Esto cambia completamente la lógica del negocio.
Guardman integra domótica y seguridad como una sola capa
—¿Qué rol juega la domótica en este nuevo escenario?
Un rol central. La domótica dejó de ser solo confort: ahora es la primera línea de defensa.
En hogares inteligentes, podemos generar simulaciones de presencia reales, no simples temporizadores. También automatizar protocolos de emergencia: si hay humo, el sistema corta el gas, habilita salidas y guía a los equipos de emergencia.
En oficinas, la integración es aún más profunda: usamos biometría multimodal y validaciones contextuales que permiten definir no solo quién accede, sino cuándo y por qué.
Guardman transforma la seguridad física en inteligencia activa
—¿Qué pasa con la seguridad física tradicional?
También evolucionó. Ya no es pasiva.
Hoy integramos sensores en puertas, estructuras y accesos que permiten detectar intentos de intrusión antes de que se concreten. Una puerta blindada puede generar alertas ante vibraciones o presiones anómalas.
El hardware se volvió inteligente.
Guardman y el modelo de Seguridad como Servicio (SECaaS)
—¿Cómo se traduce todo esto en la propuesta de la empresa?
Nuestra propuesta es Seguridad como Servicio (SECaaS), totalmente integrada.
Incluye auditorías 360° que analizan vulnerabilidades físicas y digitales, una interfaz unificada para el usuario y una respuesta híbrida que combina monitoreo humano con inteligencia artificial.
Esto nos permite reducir falsos positivos y mejorar significativamente los tiempos de respuesta.
La ciberseguridad como base de la seguridad moderna
—¿Qué lugar ocupa la ciberseguridad en este esquema?
Es fundamental. Hoy un atacante no solo usa herramientas físicas, también usa código.
Por eso trabajamos bajo un enfoque de defensa en profundidad. Implementamos arquitecturas Zero Trust, donde ningún dispositivo es confiable por defecto, y segmentamos las redes para evitar que una vulnerabilidad comprometa todo el sistema.
Además, utilizamos encriptación avanzada y modelos de identidad descentralizada que protegen los datos biométricos.
Inteligencia artificial también en la red
—¿La inteligencia artificial también se aplica en ciberseguridad?
Sí, y es clave.
Nuestros sistemas analizan el comportamiento del tráfico de red. Si un dispositivo comienza a operar de forma anómala, el sistema lo detecta, lo aísla y genera una alerta inmediata.
La IA ya no solo observa imágenes: también interpreta datos.
El concepto de seguridad integrada en 2026
—Para cerrar, ¿cómo resumirías el concepto de seguridad hoy?
La verdadera sofisticación no está en la cantidad de dispositivos, sino en cómo interactúan entre sí de forma segura.
En Guardman no vendemos equipos. Diseñamos resiliencia.
Hoy la seguridad no se trata solo de evitar incidentes, sino de garantizar la continuidad de la vida y los negocios frente a amenazas que muchas veces todavía no son visibles.





