La certificación en control de acceso de DRAMS Technology está alineada con la evolución del mercado. Ya no alcanza con saber instalar equipos: hoy se necesitan profesionales capaces de entender, diseñar y vender soluciones.
En ese contexto, DRAMS Technology, como distribuidor en Argentina, llevó adelante una jornada de certificación junto a SALTO Systems con el objetivo de profesionalizar a integradores y elevar los estándares de trabajo en el sector.
DRAMS Technology impulsa un nuevo estándar: entender, implementar y vender
El gran diferencial de esta certificación no se limita a lo técnico.
Hoy, un integrador que se forma con DRAMS Technology comprende la solución, sabe implementarla y puede ofrecerla comercialmente. Este enfoque integral es el que marca la diferencia en un mercado cada vez más competitivo.

Una certificación en control de acceso que va más allá del producto
El proceso de formación comienza con una base clave: la comprensión de la tecnología.
Antes de instalar, los participantes trabajan sobre conceptos técnicos, alcance de la solución y aplicaciones reales. El objetivo es claro: entender que no se trata de un producto aislado, sino de una plataforma de control de acceso.
De la teoría a la práctica: cómo DRAMS Technology forma integradores en campo
Luego de la etapa conceptual, la capacitación pasa a la acción.
Los asistentes configuran sistemas, simulan escenarios reales y realizan la puesta en marcha. Esto permite que el aprendizaje sea completamente aplicable en campo y reduzca errores en proyectos reales.
Un perfil cada vez más amplio en las capacitaciones
Las certificaciones convocan a perfiles diversos: integradores, ingenieros, técnicos de instalación y personal de soporte.
Cada uno con necesidades distintas, pero con un objetivo común: incorporar nuevas soluciones a su portafolio a partir de la formación brindada por DRAMS Technology
Qué se lleva realmente un integrador de la certificación
Desde SALTO, Jonatan Reyes, responsable de la capacitación, explica que el objetivo va mucho más allá de aprender a instalar un sistema.
El foco está en generar educación y estándares de trabajo. Queremos que el integrador sepa manejar el sistema, configurar correctamente, generar auditorías y trabajar bajo un nivel técnico alto.
Según detalla, la certificación apunta a profesionalizar el trabajo en campo.
La idea es formar personal técnico preparado, que conozca las nuevas funcionalidades y que pueda implementar soluciones con un estándar de calidad consistente.
Este enfoque responde a una necesidad creciente del mercado. No alcanza con que el sistema funcione, tiene que estar bien configurado, documentado y auditado.
El objetivo final es claro: elevar el nivel de los proyectos y del servicio que recibe el cliente.






