Con más de dos décadas de trayectoria en Rosario, Tecnología Eléctrica fue ampliando su campo de acción desde la automatización de portones hasta convertirse en una empresa capaz de abordar proyectos de automatización, control de accesos y seguridad electrónica para instaladores, usuarios finales y grandes compañías.
Conversamos con Martín Mariné, titular de Tecnología Eléctrica, acerca de la evolución de la empresa, su relación con el gremio instalador, el crecimiento del segmento corporativo y el rol que comienza a asumir una nueva generación dentro de la compañía.
Tecnología Eléctrica trabaja actualmente en fabricación y diseño de portones y puertas, automatización de portones corredizos, levadizos y pivotantes, puertas automáticas, barreras vehiculares, control de accesos, alarmas, videovigilancia y monitoreo satelital de vehículos. Su sitio institucional también destaca la implementación de un sistema de gestión de calidad basado en la norma ISO 9001:2015.
Más de 20 años de evolución
“La empresa está hace más de 20 años y tiene como pilares al gremio y al consumidor final”, explica Mariné.
El origen estuvo fuertemente relacionado con los motores y la automatización de portones para viviendas e industrias, pero con el tiempo la propuesta se fue ampliando.
“Trabajamos motores, portones, puertas automáticas y toda la parte de seguridad electrónica y control de acceso. También alarmas, cámaras y rastreo satelital de vehículos”, señala.
Esa diversificación también puede verse hoy en el catálogo de la empresa, que comprende automatismos para puertas y portones, barreras automáticas, cerraduras, accesorios y diferentes soluciones destinadas a aplicaciones residenciales, comerciales e industriales.
Una política clara: cuidar al instalador
Uno de los aspectos que Mariné destaca especialmente es la relación de Tecnología Eléctrica con los profesionales del sector.
La empresa comercializa tanto al instalador como al usuario final, pero mantiene una política destinada a evitar competir directamente con quienes forman parte de su canal profesional.
“Al gremio le vendemos con un precio diferencial y tratamos de no chocar con ellos. Si un instalador está participando de un proyecto con un consumidor final, nosotros no nos postulamos. Y si tenemos que cotizar, lo hacemos de manera de no competir con él”, explica.
Para Mariné, el objetivo es claro:
“La idea es responderle más al gremio que al consumidor final.”
A esta política comercial se suma otro componente fundamental: el soporte técnico.
“Siempre tenemos un teléfono dispuesto para atender al instalador y ayudarlo a solucionar cualquier inconveniente. Creo que ahí está una de las claves. Si no lo atendemos y no le damos soporte, el gremio no nos compra más.”
Del consumidor final a los grandes proyectos
En los últimos años, Tecnología Eléctrica también profundizó su orientación hacia empresas y proyectos corporativos.
Mariné explica que parte de esa evolución estuvo relacionada con los cambios en el mercado residencial, pero también con la posibilidad de asumir trabajos de mayor escala y complejidad.
La certificación de su sistema de gestión de calidad ocupa un lugar importante dentro de esa estrategia.
“Las empresas quieren asegurarse de que hagamos un buen trabajo, que cumplamos en tiempo y forma. La certificación ayuda a que estemos organizados, con auditorías, procesos y documentación para poder cumplir y fallar lo menos posible”, sostiene.
Y agrega una definición que resume su manera de entender el servicio:
“Fallas siempre puede haber. Lo importante es saber resolverlas a tiempo y responder con responsabilidad.”
Según relató Mariné durante la entrevista, Tecnología Eléctrica ha realizado trabajos para compañías y organizaciones como Telecom, Carrefour, Coto y empresas regionales, además de proyectos en establecimientos hoteleros y edificios emblemáticos de Rosario.
Entre ellos mencionó la Bolsa de Comercio de Rosario, además de hoteles pertenecientes a cadenas como Howard Johnson y Holiday Inn.
Automatización y seguridad empiezan a converger
La evolución de la empresa también refleja un fenómeno cada vez más visible dentro del mercado: la frontera entre automatización y seguridad electrónica es cada vez menor.
Un portón automático ya no es solamente un motor que abre y cierra. Puede incorporar controles de acceso, administración de usuarios, conectividad, sensores, videovigilancia y operación remota.
Dentro de su oferta actual existen, por ejemplo, módulos Wi-Fi para controlar automatizaciones desde aplicaciones móviles, sistemas para administrar cientos de usuarios, cerraduras electromagnéticas, sensores fotoeléctricos y software de configuración y diagnóstico para instaladores.
Esta integración permite que un profesional que tradicionalmente trabajaba con automatismos pueda ampliar su actividad hacia soluciones de seguridad y control de accesos de mayor valor agregado.
El vínculo con Grupo Maretec
Otro de los aspectos destacados por Mariné es la relación construida con Grupo Maretec, vínculo que comenzó antes de la pandemia y fue profundizándose con los años.
“Empezó de a poco y fue creciendo en confianza. Ellos responden muy bien y confían en nosotros. Nosotros confiamos en ellos”, explica.
Tecnología Eléctrica trabaja con diferentes marcas comercializadas por el grupo, entre ellas SEG, Intelbras, UNV, Rossi y FAAC, ampliando de esta manera su propuesta en automatización, control de accesos y seguridad electrónica. Grupo Maretec presenta actualmente soluciones en barreras automáticas, control de acceso, videovigilancia, sistemas contra incendios, motores para portones, seguridad electrónica y puertas automáticas.
La relación entre ambas compañías también refleja un modelo cada vez más importante dentro del sector: distribuidores e importadores que complementan la venta de producto con disponibilidad, asistencia técnica y acompañamiento al canal profesional.
La próxima generación
Pero quizás uno de los cambios más importantes dentro de Tecnología Eléctrica no tenga que ver solamente con los productos.
Los hijos de Martín, Luca y Mateo, ya participan activamente en la empresa.
“Son los dos pilares. Confío plenamente en ellos y están involucrados. Yo estoy más abocado a la parte financiera y ellos le ponen la evolución y un montón de cosas que manejan mucho más rápido que yo”, cuenta.
La incorporación de nuevas tecnologías, herramientas digitales e inteligencia artificial también marca una diferencia generacional.
“Yo lo transito, pero voy a los tumbos. Ellos lo tienen mucho más claro”, reconoce entre risas.
Cuando se le pregunta si representan el futuro de Tecnología Eléctrica, la respuesta es inmediata:
“Olvidate. Son el futuro de la empresa.”
Después de más de veinte años de actividad, Tecnología Eléctrica atraviesa así una nueva etapa: conservar la experiencia acumulada, profundizar su vínculo con el instalador y el mercado corporativo e incorporar una generación que ya entiende la tecnología como una parte natural del negocio.
Una combinación de trayectoria, soporte y renovación que explica buena parte del camino recorrido por la empresa rosarina.







