Automonitoreo: En un mercado donde cada vez aparecen más opciones de bajo costo y menor respaldo técnico, los instaladores e integradores comienzan a priorizar no solo el precio de los equipos, sino también la confiabilidad, la postventa y la experiencia final del usuario.
Alejandro Gabriel Holzweissig, Gerente de Iberá Comunicaciones, integrador especializado en sistemas de seguridad electrónica y usuario habitual de Alarmas Marshall, explicó por qué decidió trabajar con la marca y cómo evolucionó el mercado de alarmas en los últimos años.

Automonitoreo: “El cliente quiere invertir una vez y que funcione”
Según explica el integrador, uno de los factores más importantes al momento de elegir una marca es la confiabilidad del sistema y la posibilidad de contar con soporte técnico real cuando aparece un inconveniente.
“Nosotros buscamos volver lo menos posible a la casa del cliente. Necesitamos equipos que funcionen y que, si surge un problema, tengamos respaldo del fabricante para resolverlo rápido”, señaló.
En ese sentido, destacó especialmente la experiencia de trabajo junto a Marshall, tanto por la estabilidad de los productos como por la atención postventa.
“No trabajamos Marshall solamente por precio. La relación precio-calidad es muy buena, pero además la respuesta técnica es rápida y eso para un instalador vale muchísimo”, comentó.
Automonitoreo: Simplicidad para el usuario final
Otro de los puntos que remarca el instalador es la facilidad de uso de las aplicaciones y plataformas de gestión.
Según explica, uno de los principales desafíos para cualquier empresa instaladora es evitar complicaciones posteriores o consultas constantes por parte del usuario.
“Las aplicaciones son muy intuitivas. Lo aprende a usar desde gente mayor hasta chicos. Eso ayuda muchísimo porque el usuario no se frustra y el sistema termina siendo más práctico para todos”, afirmó.
Automonitoreo: una tendencia que crece
Uno de los conceptos más interesantes que surgieron durante la charla fue el crecimiento del automonitoreo y cómo cambió el comportamiento de los clientes en los últimos años.
De acuerdo con Alejandro, el contexto económico modificó la forma en que las personas contratan sistemas de seguridad.
“Hoy mucha gente no quiere pagar un abono mensual. El cliente residencial quiere comprar la alarma, usarla y llamar solamente si necesita algo”, explicó.
En ese escenario, considera que el automonitoreo se transformó en una solución cada vez más buscada, especialmente en segmentos residenciales y comercios pequeños.
Marshall, según indica, logró posicionarse bien en ese escenario gracias a soluciones simples, conectividad 4G y costos operativos bajos.
“Inclusive el abono del chip 4G termina siendo más económico que en otras marcas, y eso también influye mucho”, destacó.
Monitoreo profesional: reservado para clientes corporativos
Pese al crecimiento del automonitoreo, el integrador aclara que el monitoreo tradicional continúa teniendo un rol importante, principalmente en empresas y organizaciones que buscan delegar completamente la gestión de la seguridad.
“Las empresas grandes siguen optando por monitoreo porque quieren desentenderse. Prefieren pagar un abono y que otra persona gestione todo”, explicó.
Según detalla, el cambio más fuerte se dio en el segmento residencial y de clase media, donde hoy predomina la búsqueda de sistemas confiables, simples y sin costos mensuales elevados.
Una relación basada en confianza
Finalmente, Alejandro resumió que la continuidad de trabajo junto a Marshall se basa principalmente en la confianza generada con el tiempo.
“Cuando encontrás equipos confiables y una buena respuesta postventa, seguís trabajando con la marca”, concluyó.






