ORBE Ingeniería trabaja en la implementación de un sistema de detección de incendios en un edificio de oficinas de 13 pisos. Durante la etapa de puesta en marcha, Maretec coordinó la participación de un especialista de Intelbras para trabajar junto al integrador sobre la configuración del sistema.

Un proyecto de detección de incendios no termina con la elección de los equipos ni con su instalación. La configuración, puesta en marcha y capacitación de quienes intervienen en el sistema forman parte de un proceso en el que el respaldo técnico puede resultar determinante.

Ese trabajo pudo verse esta semana en Córdoba, donde ORBE Ingeniería avanza con la implementación de una solución de detección de incendios Intelbras en un edificio de oficinas de 13 pisos.

En esta instancia del proyecto, Maretec coordinó la presencia de Leandro Billordo, especialista de Intelbras, para trabajar junto al equipo de ORBE sobre la puesta en marcha y profundizar el conocimiento de la solución instalada.

Un proyecto que exige una solución a medida

El edificio presenta una elevada ocupación laboral y una importante circulación de personas durante la jornada.

ORBE abordó el proyecto desde su especialidad como oficina de ingeniería, considerando las características particulares del establecimiento y las necesidades de protección de sus ocupantes.

Para Cristian Rancic, socio gerente de ORBE Ingeniería, contar con una estructura de respaldo técnico resulta especialmente importante cuando ese trabajo pasa del proyecto a la implementación.

La relación con Maretec, explica, les permitió acceder no solamente al equipamiento sino también a capacitaciones, certificaciones, soporte técnico, soporte comercial y comunicación directa con la marca.

Ese esquema tuvo ahora una expresión concreta con la participación de Intelbras durante la puesta en marcha.

El fabricante, junto al integrador

Durante la jornada se trabajó especialmente sobre la configuración y el direccionamiento de los dispositivos que componen el sistema.

El direccionamiento permite que cada detector sea identificado individualmente, una característica fundamental para poder determinar con precisión qué dispositivo genera una señal y en qué sector del edificio se encuentra.

Desde Intelbras, Billordo destacó el trabajo previo realizado por ORBE.

“Como estudio de ingeniería tienen todo el know-how y la capacidad para llevar adelante este proyecto, con todas las aristas que demanda”.

El objetivo de la participación de la marca, explicó, es sumar a esa capacidad el conocimiento específico sobre sus soluciones.

“Como representante de la marca, buscamos acercarles todo ese know-how para que puedan instruirse, estar certificados y capacitados para configurar los productos e instalarlos de la mejor forma”.

Intelbras también trabaja en la capacitación y certificación de profesionales que implementan sus sistemas, buscando que los integradores conozcan tanto las características de los productos como las buenas prácticas para su configuración.

El valor del soporte en campo

Para Rancic, poder acceder directamente al fabricante durante una instancia concreta de un proyecto constituye un diferencial.

“Es muy poco replicable. Difícilmente uno podría esperar este nivel de atención y de compromiso con el cliente final”.

Pero la jornada también muestra cómo puede funcionar, en la práctica, la relación entre los diferentes actores de un proyecto.

El integrador aporta la ingeniería y el conocimiento de la aplicación; el fabricante aporta tecnología y conocimiento específico del producto; y el distribuidor facilita el acceso, la capacitación y el soporte necesarios para conectar ambos mundos.

Billordo lo sintetizó desde la filosofía de Intelbras:

“Estamos haciendo lo que hace la fábrica: estar cerca y poder ayudar”.

En Córdoba, esa cercanía dejó de ser solamente un concepto para convertirse en una jornada concreta de trabajo junto al integrador.

Para ORBE, significó avanzar en la puesta en marcha de un proyecto contando con acceso directo al conocimiento del fabricante. Para Maretec, representar en la práctica un modelo de distribución en el que el soporte continúa después de la entrega del producto